La guerra de las zapatillas (I): Orígenes
El éxito de marcas como Nike, Adidas, Puma, Reebok o Converse, tiene su origen en un punto común en el tiempo, y en una idea genial: sacar del gimnasio el calzado deportivo y ponerlo a disposición de cualquiera que quisiera vestir con él.
A continuación, y en sucesivos capítulos, os voy a ir contando la apasionante historia de las marcas de sportwear, que se enzarzaron en una guerra feroz por liderar el mercado, y de paso cambiaron el modo de entender y publicitar la marca en el mundo de la moda.
El nacimiento de las primeras marcas de calzado deportivo
El germen de la zapatilla deportiva se sitúa en 1839, cuando el estadounidense Charles Goodyear inventó y patentó el proceso de “vulcanización”, que permitía transformar la goma cruda en una sustancia impermeable y flexible, que volvía posteriormente a su forma original.
Hubo, sin embargo, que esperar más de medio siglo para que, aprovechando las ventajas que les brindaba ese nuevo material en la confección de la suela, dos empresas se lanzaran a fabricar las primeras zapatillas para deportistas. Reebok fue la primera marca de calzado deportivo, creada en Inglaterra en el año 1900 por Joseph Foster. Y pocos años más tarde, en 1908, surgió Converse, de la mano de Marquis M. Converse, en Massachussets (Estados Unidos).
El primer hito llegaría unos años más tarde, en la década de los 20, con el surgimiento de un nuevo fenómeno, que se ha mantenido hasta hoy: por primera vez, una zapatilla quedaba asociada a la imagen de un deportista. En el próximo capitulo os cuento quién.