La marca como motor esencial en los procesos de internacionalización empresarial
Una marca fuerte y bien construida resulta cada día más determinante para obtener una empresa competitiva y con una sólida proyección en el mercado. José Luis Bonet, presidente de la Asociación de Marcas Renombradas Españolas y presidente de Freixenet, reflexiona en un muy recomendable artículo publicado en El País acerca del potencial que la marca tiene en un proceso de internacionalización empresarial con un entorno ecónomico global cada día más complejo.
La marca responde a la necesidad de diferenciarse en un mundo cada vez más tecnológico, saturado de productos y con miles de opciones, muchas de ellas similares en términos de calidad y servicios. Como diría Daryl Travis, consejero delegado de Brandtrust, “la marca no es parte de su negocio. Es su negocio”. En una época de proliferación acelerada de productos, enorme disponibilidad de elección del cliente y creciente acumulación en el mercado, una gran marca constituye una necesidad, no un lujo.