El nuevo, extraño e injustificado favicon de Google
Juro que a veces no entiendo en qué están pensando las empresas cuando adoptan para sí una serie de diseños. Uno de los casos con los que últimamente me está hirviendo la sangre, es con el nuevo favicon de Google. Es decir, el pequeño icono que aparece en la barra de direcciones del navegador en aquellos sitios web que lo han habilitado.
Lo extraño del caso es que muy recientemente, Google ya decidió rediseñar su favicon, cambiando la letra ‘G’ mayúscula acompañada de unas líneas de color, por la letra ‘g’ minúscula, sin ningún otro acompañamiento gráfico. El cambio me gustó, pese a que chirriaba un poco que se utilizara como icono la ‘g’ en su versión minúscula, cuando no había una correspondencia en el logotipo corporativo, que utilizaba la ‘G’ mayúscula. Si bien es cierto que podría estar justificado, aduciendo que en realidad se trataba de la segunda letra ‘g’ del logotipo, que sí está en minúscula. En cualquier caso, reconozco que en mi trabajo diario en la confección de marcas soy muy estricto en estos aspectos, y que a pesar de ello, no me disgustó en absoluto.
Muy diferente sensación me ha dejado el nuevo favicon, al que no le veo ni pies ni cabeza. ¿Tal vez querer utilizar todos los colores empleados en su logotipo? Lo siento, pero no lo veo. Finalmente, el logotipo no deja de ser un mero representante y transmisor de sensaciones de la marca corporativa entendida como concepto global. Y estaremos todos de acuerdo en que la marca Google respira sobriedad, minimalismo, contención y simplicidad. El nuevo favicon, colorista hasta decir basta, que parece haber salido del departamento de promoción turística de un destino de sol, playa y daiquiris, difiere mucho de la imagen que transmite Google a través de sus diversas herramientas en la Red, y muy especialmente del buscador donde está ubicado.
Rara y completamente injustificada esta decisión de Google. No os extrañéis que en breve cambien de opinión. Tiempo al tiempo.